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domingo, 31 de marzo de 2013

"No quiero que mi empresa se muera: quiero innovar, y ahora ¿Que?"

Reflexión dominguera:

Un cliente me dijo: "Quiero contratar a un CIO (chief innovation officer) o jefe del departamento de innovación, pues ya me convenciste de que lo necesito. Dámelo, pero barato por favor..." - Em, ni que fueran dulces en mi bolsa, aunque si tengo amigos que podrían... Por tanto de todas formas le dije, "genial, magnifico, pero Sr. su empresa no esta dispuesta a recibirlo..." - "¿De qué me hablas?" me contesta, a lo que le digo:  "Ojalá fuera tan fácil como nada más contratar alguien, aunque fuera de doctorado."

La hipótesis de la tesis doctoral del doctor Alan Weiss fue: "Qué tipo de perfil se debe contratar para lograr un cambio en la innovación de una empresa". La respuesta está en el chiste: "¿Cuántos consultores se necesitan para cambiar un foco? - no importa el numero, el chiste es que el foco quiera cambiar."

Es decir, si la empresa no quiere cambiar, empezando por el equipo directivo, y que conste, no estoy diciendo Solo el director, sino todos o de perdida la mayoría, pues no importa cuanta gente contrate o con que perfil o cuantos consultores por mas persuasivos, experimentados, intuitivos, visionarios y testarudos seamos, la inercia de autodestrucción puede ser tan grande que nadie, ni el propio director la pueda cambiar.

El humano por naturaleza comodina, buscamos la zona de confort, es decir, es demasiado común y frecuente que caigamos en rutinas auto-destructivas, como por ejemplo, no ir al gimnasio... y  todas esas que ya conocemos.

Einstein decía que no hay forma de resolver un problema causado por el mismo nivel de conciencia que lo creó, usualmente el grado de conciencia necesario para resolver, solo se adquiere solo por un shock de realidad, usualmente traído por agentes externos que en este mundo de creciente aceleración creativa y ambiciosa, sobran agentes externos. y a veces, ni así... Se necesita una buena dosis de auto-disciplina, humildad y voluntad para lograr un cambio permanente.

Ahora bien, si el director adquiere ese grado de conciencia, una muy buena parte del camino ya esta completa, vaya igual que en un programa vs. las adicciones o tratamiento psicológico, igualito. El chiste va a ser, no regresar a antiguas usanzas. E igual que un tratamiento psicológico, no se resuelve con un par de sesiones y unas cuantas pastillas. Lleva tiempo, trabajo y esfuerzo de todo (o mayoría) el equipo. Es decir, un par de contrataciones, un par de decisiones dictatoriales como: "pueden tomar 30 minutos diarios para innovar", o "vamos a crear algo", lo único que va a a resultar son un montón de gallinas descabezadas perdiendo el tiempo miserablemente, y entonces la resolución del dictador: "¡las iniciativas de innovación no sirven!" - Um, ¡¡Claro que así de mal hechas jamás servirán!!!.

Claro que si no lo hacen y bien, significará indudablemente la muerte, lenta y agonizante de su empresa usualmente por simple entropía. Y no dicho por mi, sino por suficientes tratados, estudios y tesis doctorales, y Ok: yo. Porque me consta.

"Una empresa sin innovación es como estar en medio del océano con un agujero en el bote, tarde que temprano se hunde, así que invéntate algo para poder remar" - MG Laforga, 1920-93

Entonces ¿Qué hacer? remar, y mejor aún, con quien sepa remar y con conocimientos de cartografía...